Dime que día es hoy

lunes, 1 de junio de 2009

El adiós a Marcos

Cuando llegamos a Vila, fui al encuentro de marcos, ya sabía donde estaba, me dijo que si cambiaba de opinión y no iba sabría donde encontrarle porque me estaría esperando. Eso hizo, porque cuando llegué al Futbolín y eché un vistazo, enseguida lo vi. Iba con Eli, que insistió en acompañarme, para no dejarme sola. Cuando Marcos me vio acercarme no hicieron falta muchas palabras porque su rostro cambió de semblante, estaba serio, muy serio mirando a la pantalla de la máquina donde estaba jugando. Le saludé normal:
-Hola Marcos
-Hola Malena – me dijo sin mirarme - ¿te lo has pasado bien?
-Si, ¿Por qué me lo preguntas? -¿Has visto a Toni? -Si, ¿porqué? – en ese momento me quedé muy parada porque no entendía por qué me preguntaba por Toni.
-¿Y que tal ha ido la conversación?
-¿Cómo….sabes tu que hemos hablado? – Por lo visto alguien nos vio hablando en la Disco, y llegó antes que yo para decírselo corriendo. Empecé a enfadarme, los cotillas me dan mucha rabia porque no hacen ningún bien, sólo van a dañar.

-Marcos….¿podemos hablar fuera de aquí? – no estaba dispuesta a tener una conversación en medio de una sala con 1000 ruidos y un montón de gente alrededor.


-No, lo siento, estoy terminando mi partida
-¡Bien!, pues ya que eres tan listo, y sabes que he hablado con Toni, supongo que ya sabes de que quiero hablarte ¿no?


Eli me apartó un poco para decirme que no fuera tan directa y tan dura con él, pero yo no la escuché, seguí yo muy chula cual gallo de pelea:

-¡No! No lo sé pero seguro que tú me lo vas a decir- dijo Marcos en un tono muy condescendiente, por lo que yo no me callé y me situé justo al lado de la pantalla para tenerlo de frente:

-Marcos, he venido hasta aquí para decirte que corto contigo – se lo solté sin más rodeos, estaba enfadada por su comportamiento infantil y chulesco

-¡Vaya novedad!, y seguro que volverás a su lado una vez más ¿no?
-Si, supones bien – y me di media vuelta para marcharme
-¡Malena! –dijo Eli – pero no te vayas así, que no se merece que lo dejes de esa forma…

-Eli, ¿Qué quieres que le diga? ¿No ves en que plan está, que no puedo ni hablar con él tranquilamente?
-Male, no sea así, Marcos se ha portado muy bien contigo siempre
-Tienes Razón. – me di la vuelta, y me puse de nuevo a su lado – Marcos, no me gustaría terminar así contigo, te aprecio mucho y me gustaría que siguiéramos siendo amigos…¿Qué me dices?
-Bien, ya me lo pensaré – me respondió muy seco, y casi sin poder ni hablar, conteniéndose las lágrimas.


Dimos media vuelta y salimos de allí, de camino a casa Eli no paraba de
decirme que me había portado muy mal, y tenía toda la razón, pero ya estaba hecho.
Yo estaba desconcertada, acababa de cortar con Marcos, y me sentía fatal, pero por otro lado, lo había medio arreglado con Toni y estaba emocionada.


Llamé a Marcos al cabo de un par de días, insistí en quedar con el para hablar y explicarle bien las cosas, me resistía a hacerle daño a una persona que no se lo merecía en absoluto y que tanto me había dado. Al principio no quiso verme, pero al 3r día apareció a buscarme y con más calma hablamos del tema, aclaramos muchas cosas, pero nunca me negó su amistad.

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