Dime que día es hoy

sábado, 6 de junio de 2009

Volvemos a las andadas

Viernes por la tarde, salía del Instituto con unas amigas, iba bajando la cuesta y a mitad de ella me doy cuenta que hay una moto, con alguien conocido para mi, Toni, estaba sentado en la vespino con unos tejanos azules y un jersey rosa Mistral, cuando me vio, miró y se sonrió y con un gesto dulce me abrió sus brazos y sin mediar palabra nos fundimos en un largo abrazo. Fue un encuentro precioso.
Después de ese encuentro tan maravilloso, estuvimos hablando en serio y pasamos 6 meses seguidos sin cortar, todo iba bien, salíamos como siempre con las amigas, y a veces solos, hacíamos cosas diferentes, pasábamos más tiempo juntos, hablábamos más…hasta que un día apareció serio, muy serio, casi llorando, y me dijo que teníamos que hablar, yo me quedé muy parada, no sabía de que iba el tema, así que sin perder más el tiempo le pregunté:
-Toni, ¿Qué pasa?, tienes muy mala cara ¿Qué ha pasado?
-Que me he enterado de algo, y quiero preguntarte si es verdad o no. –dijo superserio, con los ojos vidriosos, visiblemente afectado
-Pero…¿de que?¿de quien? -No, mejor vamos a un sitio donde podamos hablar
Seguimos el camino hasta un parque cercano al colegio, aparcó su moto y nos sentamos en un banco. Noté que Toni no sabía por donde empezar, en un principio yo estaba tranquila, pero viéndolo tan afectado enseguida comprendí que algo malo iba a pasar y que la pregunta me tocaba contestarla a mí.
-Male, te lo voy a preguntar sólo una vez, y quiero que me respondas sinceramente, sin rodeos ¿de acuerdo?
-Vale, pero dímelo ya que me estas poniendo nerviosa, no se de que va el tema, pero debe ser algo serio, así que ¡dispara!
-¿Te has enrollado con Marcial?
¡¡¡Diós!!! Yo me quería morir en aquel mismo instante, se me abrieron los ojos como platos, me puse roja, amarilla, verde. Tenía que pensarme bien la respuesta, porque aunque era que Sí, aquello había pasado hacía casi un año, y en aquel momento estábamos peleados.
-La respuesta no es tan fácil Toni
-Sí, si lo es, Male. Es tan simple como un Sí o un NO
-Sí, me besé con él la noche de fin de año pasado, hace casi un año, cuando tú me dejaste plantada porque nos habíamos peleado el día anterior, y que yo recuerde, habíamos cortado. Por lo tanto yo era libre para irme con quien quisiera no?
-No me lo puedo creer….¡Malena! ¿por qué? Con lo bien que estábamos ahora..¿como me pudiste hacer una cosa así? – dijo todo trágico, con las lágrimas en lo ojos
-Toni, por dios, te lo acabo de explicar, si quieres llamamos a Eli, ella estaba allí, sabe igual que yo lo que pasó. A demás ¿tu como te has enterado de lo de Marcial? ¿Quién es tan mala persona como para contártelo?
-Se dice el pecado, pero no el pecador…aunque aquí la pecadora eres tú ¿no?
-No te pases Toni, no te pases….Haber, no nos dejemos llevar por la emoción del momento. Pensemos ¿vale?-me puse seria, la cosa podía ir de mal en peor y no era lo que queríamos
-¿Que quieres que piense ahora de ti?

Toni seguía sumido en su pena, pensando lo mala que había sido yo, entonces fue cuando aún me enfadé más porque me daba igual quien se lo hubiera contado, el caso es que lo había echo a muy mala idea porque justo entonces era cuando mejor estábamos. Llevábamos semanas sin pelearnos, sin cortar, y estupendamente, pero ya no había remedio para lo echo, así que había que buscar una solución para salir de esa situación. Sabía que aquel beso me iba a costar caro….y había llegado el momento de pagarlo, pero no iba a quedarme sin luchar.

lunes, 1 de junio de 2009

El adiós a Marcos

Cuando llegamos a Vila, fui al encuentro de marcos, ya sabía donde estaba, me dijo que si cambiaba de opinión y no iba sabría donde encontrarle porque me estaría esperando. Eso hizo, porque cuando llegué al Futbolín y eché un vistazo, enseguida lo vi. Iba con Eli, que insistió en acompañarme, para no dejarme sola. Cuando Marcos me vio acercarme no hicieron falta muchas palabras porque su rostro cambió de semblante, estaba serio, muy serio mirando a la pantalla de la máquina donde estaba jugando. Le saludé normal:
-Hola Marcos
-Hola Malena – me dijo sin mirarme - ¿te lo has pasado bien?
-Si, ¿Por qué me lo preguntas? -¿Has visto a Toni? -Si, ¿porqué? – en ese momento me quedé muy parada porque no entendía por qué me preguntaba por Toni.
-¿Y que tal ha ido la conversación?
-¿Cómo….sabes tu que hemos hablado? – Por lo visto alguien nos vio hablando en la Disco, y llegó antes que yo para decírselo corriendo. Empecé a enfadarme, los cotillas me dan mucha rabia porque no hacen ningún bien, sólo van a dañar.

-Marcos….¿podemos hablar fuera de aquí? – no estaba dispuesta a tener una conversación en medio de una sala con 1000 ruidos y un montón de gente alrededor.


-No, lo siento, estoy terminando mi partida
-¡Bien!, pues ya que eres tan listo, y sabes que he hablado con Toni, supongo que ya sabes de que quiero hablarte ¿no?


Eli me apartó un poco para decirme que no fuera tan directa y tan dura con él, pero yo no la escuché, seguí yo muy chula cual gallo de pelea:

-¡No! No lo sé pero seguro que tú me lo vas a decir- dijo Marcos en un tono muy condescendiente, por lo que yo no me callé y me situé justo al lado de la pantalla para tenerlo de frente:

-Marcos, he venido hasta aquí para decirte que corto contigo – se lo solté sin más rodeos, estaba enfadada por su comportamiento infantil y chulesco

-¡Vaya novedad!, y seguro que volverás a su lado una vez más ¿no?
-Si, supones bien – y me di media vuelta para marcharme
-¡Malena! –dijo Eli – pero no te vayas así, que no se merece que lo dejes de esa forma…

-Eli, ¿Qué quieres que le diga? ¿No ves en que plan está, que no puedo ni hablar con él tranquilamente?
-Male, no sea así, Marcos se ha portado muy bien contigo siempre
-Tienes Razón. – me di la vuelta, y me puse de nuevo a su lado – Marcos, no me gustaría terminar así contigo, te aprecio mucho y me gustaría que siguiéramos siendo amigos…¿Qué me dices?
-Bien, ya me lo pensaré – me respondió muy seco, y casi sin poder ni hablar, conteniéndose las lágrimas.


Dimos media vuelta y salimos de allí, de camino a casa Eli no paraba de
decirme que me había portado muy mal, y tenía toda la razón, pero ya estaba hecho.
Yo estaba desconcertada, acababa de cortar con Marcos, y me sentía fatal, pero por otro lado, lo había medio arreglado con Toni y estaba emocionada.


Llamé a Marcos al cabo de un par de días, insistí en quedar con el para hablar y explicarle bien las cosas, me resistía a hacerle daño a una persona que no se lo merecía en absoluto y que tanto me había dado. Al principio no quiso verme, pero al 3r día apareció a buscarme y con más calma hablamos del tema, aclaramos muchas cosas, pero nunca me negó su amistad.

El pasado vuelve...Toni volvió

Marcos venia a buscarme cada día al instituto, que esta situado en una calle con una cuesta, justo delante de la puerta empezaba una calle donde vive Eli, él se esperaba en la esquina de la calle de abajo, al final de la cuesta. Hacía un par de días que Eli me estaba diciendo que Toni le había preguntado por mi, tenia ganas de verme, que me echaba de menos.
Yo me hacía la fuerte, hacía un 1 mes que no lo veía, había conseguido no pensar a diario en el, porque estaba muy ocupada con los estudios y con Marcos, así que le dije que a mi no me importaba verle, pero que le dejase bien clarito que yo estaba con otro.

Una tarde, lo recuerdo como si fuera hoy mismo, salí por la puerta del instituto y tal como salí volví a entrar a esperar a Eli. Cuando me vio la cara enseguida me pregunto: ¿Qué te pasa Male? Le expliqué:


-Toni ha venido, está en la puerta y he visto que Marcos está como cada día en la esquina de abajo, ¿qué hacemos ahora??


-No te preocupes Male, yo salgo y me llevo a Toni a la puerta de mi casa, tú ves con Marcos y cuando llegues a casa me llamas y bajamos a tu puerta ¿Vale?


No me dio tiempo a contestar, Eli había salido por la puerta y saludó a Toni, le explicó un poco el tema y se fueron a casa de Eli, yo salí como siempre, y Marcos me acompañó un día más a mi casa, que no estaba a mas de dos calles de allí, me despedí de él con una excusa y en cuanto subí a mi casa llame a Eli para darle la señal.


Cuando bajé, yo estaba super-mentalizada a que no me iba a afectar nada de lo que me pudiera decir Toni, ni que iba a sucumbir a sus palabras, pero cuando tocaron al timbre, mi corazón pegó un salto y la sangre se me heló por un segundo, bajé a la puerta y muy seria le saludé.

-¡Hola!- dije yo muy metida en mi papel de chica dura

-Hola Male, ¿Cómo estas? -Bien, ¿Cómo tu por aquí?


Empezamos una conversación tonta y mundana, pero como Eli estaba presente, la cosa fue bien, entre bromas y risas nerviosas, a los 5 minutos ya me estaba preguntando por mi relación con Marcos, tirándome los trastos para ver hasta donde llegaba su poder de seducción, yo por dentro estaba que me moría de ganas de abrazarlo, pero en cuanto pensaba el daño que le había echo una vez a Marcos, que no se merecía que le volviera a dejar una segunda vez por la misma persona, me puse fuerte de nuevo, hablé un rato con Toni y Eli, después se marcharon.


Al día siguiente en la hora del patio, hablando con Eli me explicó que cuando se fueron de mi casa, Toni la acompañó para que no subiera sola. Le dijo que me echaba mucho de menos, que le encantaría volver conmigo porque creía que había cometido un gran error. Convenció a Eli para que me arrastrase el sábado al HK (una discoteca), en parte yo lo deseaba pero por lo que he explicado antes sobre Marcos me resistía a ir, porque sabía lo que podía pasar, mi corazón de Iceberg de hielo contra Toni, se empezaba a derretir en cuanto se acercaba, me hablaba y me miraba con esos ojazos verdes y esas pestañas rizadas.
Intenté convencer a Marcos para que viniera conmigo el sábado pero él sabía muy bien lo que pasaba, y aunque me lo dijo, intente negárselo porque yo misma quería negármelo, no quería hacerle más daño pero se lo hice, porque discutimos el viernes, lo llamé el sábado a la hora casi de irnos y me dijo que no vendría conmigo, volvimos a discutir y yo me fui con Eli y Julia al HK. Cuando llegamos en el Autobús de la propia discoteca, Toni estaba esperándonos en la puerta, y cuando vio que yo bajaba del autobús se le iluminó la cara, no sé muy bien si por alegría o por ver que me había vencido otra vez más. Fue prudente y preguntó por Marcos, le dije que no había venido porque tenía partido, una mentira piadosa. Pasamos la tarde bailando, en un momento dado nos apartamos y estuvimos hablando muy enserio, me pidió que volviera a su lado, le expliqué la situación

-Toni, no podemos seguir así, ¿esto que es, una broma? En cuanto ves que otra persona se acerca a mi, tu vuelves ¿porqué?

-Porque me gustas mucho. Male, nos peleamos hace ya 2 meses, pero no pensaba que te iba a echar tanto de menos. Y estoy celoso de verte con Marcos ¿porqué has vuelto con él? ¿Para hacerme rabiar?

-¡No! Si encima la culpa será mía, tú te enfadas conmigo, decidimos dejarlo, desapareces con tus “amigos” durante varias semanas, no das ni una señal de que estás vivo, ni una llamada, ni una visita…¡¡NADA!! Y ¿Qué esperabas que hiciera? ¿esperarte toda la vida? Pues lo siento pero ¡no! Marcos es una excelente persona, me escucha y me quiere y no me abandona a la 1ª de cambio, es divertido y con el me lo paso bien…

Fue justo en este momento cuando me di cuenta que la descripción que estaba haciendo es la del perfecto amigo, yo había vuelto a confundir amistad con amor, cariño con querer y soledad con necesitara alguien a tu lado. En ese mismo momento me entró una PENA profunda, se me encogió el corazón y no pude seguir hablando, fui a buscar a Eli fuimos al baño y me puse a llorar como una tonta… le expliqué la conversación y como me había dado cuenta que no quería a Marcos, sólo era un amigo para mi, y que Toni seguía siendo mi gran debilidad. Decidí que en cuanto llegase a Vila iría a hablar con Marcos, no podía quedarme de brazos cruzados y alargar más esa agonía

Nuevos amigos, nuevas perspectivas

En una de esas idas y venidas de Toni y coincidiendo con las vacaciones de verano el desapareció durante casi un mes ya que se iba de vacaciones con sus padres, un día que iba con mi prima Lola a la plaza que queda cerca de casa a pasear y me presentó a unos chicos de su instituto, cuando vi a Marcos me quedé prendada de él, es un chico que no era para nada guapo en aquél entonces, ya que estaba en plena pubertad y su cara estaba llena de granitos, pero aún así me llamaron la atención sus ojos azules como el cielo un día de primavera y su pelo rubio como un campo de grano en verano, y porque era encantador.

Cada día y durante una semana estuve yendo a ese parque arrastrando a mi prima los 3 primeros días, sólo para verlo, y parece que él también se había fijado en mi, así que no faltó ni un solo día a la cita. Hablábamos de todo un poco, ayudó que Miguel (el amigo) y yo nos conocíamos porque teníamos un amigo en común del equipo de fútbol del “Vila”, no sé como salió el tema que a mi me gusta la poesía, y que coleccionaba versos y poesías de mis amigos/as, tenía una libreta donde me escribían sus versos, tipo a:
“Entre tu puerta y la mía hay una cinta celeste y en ella pone: Amigos hasta la muerte”
En mi época decorábamos las carpetas del instituto, en sus separadores interiores, o las Libretas, con versos de ese estilo, ahora con la época de la tecnología y todos esos avances no sé yo con que decoran sus carpetas los/as chicos/as
Como salió el tema, Marcos me pidió si le podía dejar la libreta para escribirme el alguno de los versos que sabía, yo accedí entre otras cosas porque era otra excusa perfecta para verlo de nuevo. Al día siguiente se la llevé y quedamos a los 2 días en la plaza a la hora de siempre. Antes quedábamos de palabra, sin teléfonos móviles y sin SmS no sé yo como lo hacíamos pero no necesitábamos tanto móvil para quedar con alguien y había aquella emoción de: Voy a pasar por aquí para ver si lo veo…
A los dos días, allí estábamos los dos acudiendo a la cita, nerviositos perdidos, bueno el más que yo, porque yo en esas situaciones como que me calmo, momentos antes estoy que no puedo ni respirar, y el corazón se me sale por la boca, pero justo cuando llega el momento, ¡me calmo! es algo inusual, pero que va bien en según que situaciones.
No recuerdo muy bien cómo, pero sé que salimos a pasear, fuimos paseando por las calles de la Vila hasta llegar a un parque que queda al lado del ayuntamiento, se llama el “parque de los pajaritos” porque en medio de él hay una jaula grande donde hay un montón de periquitos de todos los colores, y con sus cantos por lo visto acuden otros tantos a los árboles del parque, cuando entras en él no oyes nada más que cantos de pájaro, el susurrar de la hojas de los árboles y la gente que pasea por allí
Lo más divertido fue que estábamos en un banco cerca de la fuente, él llevaba mi libreta en la mano, enrollada como un pergamino, se puso delante mía y empezó a decirme que se había fijado en mi, que tal y que cual…. yo esperaba que acabase pronto porque estaba viendo como cada vez iba enrollando la libreta más y más de los mismos nervios y se estaba rompiendo, el caso es que cuando me dijo que yo le gustaba, le dije que el a mi también, respiró y soltó la libreta, que fue cuando se dio cuenta del destrozo que había echo, pero es tan buena persona que me compró una libreta nueva y me pasó todas las poesías y versos.

Se que Marcos me quiso mucho y se lo hice pasar muy mal porque como siempre, Toni apareció después de las vacaciones y me di cuenta que yo seguía enamorada de él, por Marcos, al que apreciaba mucho, no sentía lo que tenía que sentir, así que hablé con Marcos y se lo expliqué, sé que le hice daño pero prefirió saber la verdad, de echo seguimos siendo amigos durante mucho tiempo, se convirtió en mi paño de lágrimas.
Incluso meses después que tuve una pelea impresionante con Toni, pensé que sería la definitiva, Marcos vino a verme y volvió a pedirme que saliera con él, yo tonta de mi, pensando que esta vez si me podría olvidar para siempre de Toni, accedí. Estuvimos saliendo 1 mes y medio, todo iba genial, yo iba a verle de jugar los partidos de fútbol, es un central estupendo, me dedicaba los goles que marcaba y todo, por ese tiempo apenas veía a Julia, a Eli si, en el Instituto, porque me dediqué a salir con Marcos y sus amigos, para olvidarme un poco de todo el entorno de Toni, y casi lo consigo